LA SAL, EL PRINCIPAL ENEMIGO
Una alimentación baja en sodio ayuda a reducir la presión arterial
Un estudio reciente de las universidades de Vanderbilt y Alabama evidencia que la presión arterial sistólica baja a nivel general seis milímetros de mercurio (mm Hg) con dietas semanales de menor contenido sódico al habitual, que puede descender hasta los 7 u 8 mm Hg en comparación con la ingesta de alimentos muy salados.